Aprendiendo a aprender. Un blog de aula o ¿hay vida más allá del messenger?
Tienen que aprender a hablar bien, a expresar lo que sienten con tranquilidad y sin miedo, a pedir lo que quieren, a escribir bien, a pensar, a saber organizar lo que piensan, a escribir bien lo que piensan, a organizar ideas, organizar información, organizar ideas e información? todo esto y mucho más es lo que yo vi que necesitaban los niños y niñas de mi tutoría de 5º curso de Primaria.
Les puse enseguida a hablar, hablamos mucho y hablamos de todo: de nuestras vidas, del colegio, de la responsabilidad, del sexismo, de las notas, de las fiestas, de por qué les aburre el colegio o por qué les encanta. Los temas no se agotan y yo creo que casi nada se debe quedar en el tintero. Y hablamos lo mejor posible, practicando la escucha activa y aprendiendo a no gritar.
El siguiente paso, que vamos dando al tiempo, es intentar escribir bien. Hay demasiadas faltas de ortografía en sus cuadernos. Así que leemos en grupo, leemos lo que eligen y comentamos la lectura. También hemos establecido un préstamo de libros de la biblioteca de aula y nadie puede devolver un libro si no sabe explicar lo que ha leído y entrega una ficha de lectura. A veces se aburren, dicen. Otras les encanta.
Escriben cuentos y poemas personales. A veces los publican en la Revista literaria del Centro. Pero no es fácil para todos y todas. Buscan y trabajan noticias de la prensa escrita. Confeccionan carteles aprendiendo a leer la publicidad y a defenderse de ella.
Después de 22 años trabajando en Educación Infantil, me ha resultado tremendamente fácil organizar diálogos en grupo, asambleas para solucionar conflictos, animarles a decir lo que piensan sin ofender a nadie. Y de la misma forma, obligarles a leer todo hasta que de verdad lo han entendido, no importa qué estemos trabajando, de forma que la expresión oral y la lectura comprensiva rodean todo lo que hacen. Y las TICs no pueden ser una excepción.
Cuando trabajan con vídeo digital, escriben antes un guión. Para un anuncio, para una película divertida? tienen que escribir la idea, el desarrollo, qué quieren hacer y cómo lo van a hacer. Cuando ven cine comentan y escriben lo que han visto y les ha sorprendido más. Cree mi alumnado que saber chatear vía Messenger es saber usar un ordenador. Creen que eso es saber comunicarse. Y puede que tengan razón, porque la verdad es que entenderse, se entienden. Pero expresiones del tipo: ?ma tqm?, ?xq ai xixaros pa komer??, no le son útiles a casi ninguno porque sus madres no suelen entenderlas, ni escrito, ni oral. Tampoco para aprobar exámenes o buscar un trabajo. Yo sé que no puedo evitarlo, pero sí puedo enseñarles otras formas de disfrutar con el ordenador sin destrozar el idioma.
Cuando ven un ordenador, especialmente con Guadalinex o MacOSX, sistemas que no conocen, gritan: ?¿Dónde están los juegos?? No jugaremos, les digo, vamos a sorprendernos con la cantidad de cosas útiles que pueden hacer estas máquinas. ?Secretos? del ordenador que no conocéis: podemos contar cosas, para que las familias sepan qué hacemos cada semana en el colegio? y lo haremos disfrutando, como debe ser. Aprenderemos, por ejemplo, a hacer un Blog? ¿Y eso qué es?
Comprender lo que es un blog no les costó ningún esfuerzo. El principal problema era elegir quién empezaba a escribir y qué tenía que decir. Aún no han llegado los portátiles al colegio ni tenemos conexión en el aula (esperemos que el próximo curso lo tengamos), así que la solución que acordamos era bajar al iMac del despacho del Jefe de Estudios, dos niños o niñas cada viernes.
El primer paso que deben realizar es tomar notas durante la semana, hacer un seguimiento en su agenda de todas las actividades y acontecimientos relevantes. Luego deberán acordar qué cosas son más importantes y como ordenarlas. Esto aún no les sale muy bien.
Buscar y encontrar una imagen para cada ?post? les gusta muchísimo. Hay que hacer una lista de los temas que han recogido durante la semana, seleccionarlos, ordenarlos? les cuesta, pero es entretenido discutirlo. El ?ogro? de esta actividad es la ortografía. Hay que llegar a una acuerdo: ?¿A se escribe con hache?? ?Depende?, pero no recuerdo el depende?
Nuestro blog es un blog colectivo. Yo creo que a su edad y con el acceso limitado que tienen a los ordenadores, es lo más adecuado. Así aprenden a trabajar en comunidad y contribuyen todos y todas en el mismo proyecto. Un proyecto que, además, puede ver cualquier persona del mundo, así que hay que cuidarlo mucho.
Aprenden un nuevo vocabulario, correcto esta vez, para moverse por la red: aprenden a conocer los elementos del blog: búsquedas, categoría, tags, enlaces, usuarios, comentarios, archivos, etc. Pueden expresar lo que quieren y ser leídos, muestran sus trabajos, cuentan sus experiencias. Es, en definitiva, un espacio de comunicación que les resulta muy motivador. El hecho de que un padre o una madre nos escriba es estupendo, se forma revuelo, se emocionan. Sólo nos ha escrito uno (llevamos poquito tiempo), pero aspiramos a que el blog se convierta en una vía de comunicación mucho más abierta y regular. Aspiramos a poder enlazar con las webs de fotos de cada actividad y a pedir al alumnado de Amigalia que nos visite y ?nos diga algo?. También pretendo que se convierta en una vía de comunicación durante el verano para, por ejemplo, sugerirles alguna lectura o alguna película. O para que me las sugieran ellos y ellas a mi.
Una vez más, como cada vez que se usan las TICs en la escuela, especialmente si ésta es pública, se salvan de algún modo, aunque sea pequeño, las desigualdades económicas, poniendo al alcance de todos y todas unos aprendizajes que ya son básicos, aunque haya quien todavía no quiera entenderlo. Otra brecha que se puede romper es la de los hogares donde hay ordenador pero sólo lo usa el padre, o lo utilizan también los niños y niñas pero sólo para jugar. Con este tipo de actividades, el blog, las películas, las webs, el procesador de textos, interiorizan sin darse cuenta las posibilidades de trabajo y comunicativas que tiene un ordenador.
Otra ventaja es para los tímidos, que se sienten más cómodos escribiendo que hablando. Para los menos reflexivos, que se ven obligados a organizar la información. Y los menos arriesgados pueden rectificar, así que pierden el miedo a equivocarse.
En definitiva, cambiamos el papel por el teclado, eso es todo. Y a medida que vayamos avanzando, los contenidos se pueden diversificar, ampliar, plantear otras actividades, y podremos afirmar aquello que me dijo un amigo: El límite, el cielo.