por Fran Iglesias12-12-2009 02:46 (Nº art. 568)
![]()
Explicación razonada de por qué no nos gusta la idea, por qué pensamos que está mal desarrollado y enésima vez que nos preguntamos por qué cuando se habla de educación se confunde con las témporas... o con lo otro. (editado con algunas correcciones)
La noticia del acuerdo firmado por Doña Eva Almunia, Secretaría de Estado de Educación y Formación Profesional, con Microsoft (enlace apuntando ahora a la nota de prensa del Ministerio) no debería cogernos por sorpresa. Aparte de la clara querencia de la señora Secretaría de Estado por la empresa de Redmond, demostrada en otros cargos anteriores, está el hecho de que, probablemente, Microsoft es la única empresa del mundo que puede hacer este tipo de oferta.
Así, puede ofrecer el paquete completo de sistema operativo, software, formación y mantenimiento, lo que resulta a corto plazo bastante atractivo. Incluso, podría haber dado las licencias gratis sin ningún problema, ya que el verdadero negocio está en los servicios añadidos de formación, mantenimiento, actualización, etc, y el rendimiento futuro de la idea "si ha mamado Microsoft, usará Microsoft en el futuro". Para ello cuenta con el consentimiento, más o menos tácito, de la mayoría de fabricantes de ordenadores, que no se han preocupado de desarrollar un sistema operativo propio, enfrascados en la batalla por lograr el menor precio y dejar a otros la experiencia real de usuario.
Por desgracia, la asesoría de la señora Almunia no parece tener en cuenta toda una serie de señales que indican que la propuesta de Microsoft plantea muchos problemas y, sobre todo, que no responde a las demandas de una escuela del siglo XXI.
En Proyecto Grimm, por razones históricas y prácticas (y de salud mental), somos mayoritariamente usuarios y usuarias de Mac, lo que no nos impide reconocer que Apple no está en condiciones de hacer una oferta semejante y tampoco es que la consideremos, precisamente, como una buena idea.
Primero porque no es ese tipo de empresa de "servicios globales", sino que su modelo de negocio está orientado a desarrollar productos.
En España, Apple es una empresa pequeña, con capacidad de maniobra limitada y que no cuenta con los apoyos de otros socios tecnológicos importantes como puede ser Telefónica para Microsoft.
Juega en contra suya el problema de ser el único proveedor de hardware y software, lo que limita de forma importante sus oportunidades de optar a los concursos de la administración. También está en contra el coste de adquisición, más alto comparativamente, aunque hay estudios que han mostrado que el coste total de propiedad (a lo largo de la vida útil del equipo es menor que la competencia).
Por supuesto Apple también quiere vender y haría suyo el lema anterior "Si ha mamado Apple, usará Apple en el futuro", aunque el enfoque es bastante más sutil.
Aparte, el tipo de proyectos educativos que promueve Apple a través de diversos programas, poco tienen que ver con la informatización masiva de las aulas, sino más bien con las aplicaciones para proyectos de aprendizaje creativos, como los que se pueden ver en la red educativa Apple Learning Interchange (es especialmente interesante el Aprendizaje basado en desafíos) o sin ir más lejos aquí mismo.
Sin embargo, sí pensamos que algunas de sus herramientas son únicas y que tienen un espacio perfectamente legítimo en la escuela.
¿Y qué hay de la alternativa del Software Libre?
En primer lugar hay un problema de representatividad: ¿Con quién se habla? ¿Con ese ente llamado "la comunidad"?
En realidad la pregunta es absurda y en todo caso demostraría el mal asesoramiento que recibe la señora Secretaria de Estado. Es desde la propia Secretaría de Estado desde donde debería haber salido una propuesta que pusiera en su lugar el uso de las herramientas de hardware y software, tanto privativas como libres, en el contexto de la educación. Pero esta propuesta tiene varios requisitos, que detallaremos más adelante.
Hay que considerar algunas cosas al hablar del Software Libre. En primer lugar, no podemos hablar de él del mismo modo que hablamos de productos de Microsoft o Apple, por poner un ejemplo. El Software Libre es un planteamiento que afecta a la producción, distribución y mantenimiento de los programas. Por así decir, hay tantos "software libres" como programas se desarrollan bajo alguna de sus decenas de variantes. (El tema de las licencias de código abierto y libres es bastante complicado y habrá que dejarlo para otra ocasión).
La base del software libre son las libertades de uso1, acceso al código fuente y la posibilidad de modificación y redistribución de las modificaciones. El software libre no tiene por qué ser gratuito, pero el modelo de negocio real estaría en los servicios de formación, soporte y personalización asociados2. Más o menos lo mismo que pretende Microsoft con el acuerdo firmado ahora.
En realidad habría que aclarar que para la mayoría de usuarios finales ejercer estas libertades es algo bastante lejano y en la práctica el software libre es más apreciado por su condición de gratuito. Los beneficios son indirectos, aunque no por ello menos importantes. Algunos de ellos serían:
(Nota: tampoco es que nos convenza el decálogo del Centro Nacional de Referencia de Aplicación de las TIC basadas en fuentes abiertas ya que propone una serie de puntos cuyo desarrollo no es exclusivo del software libre.)
De cara a un planteamiento desde la Administración Educativa esto tiene muchas ventajas porque no depende de un proveedor externo específico para adquirir, desarrollar o modificar software. Puede encargar un desarrollo a una empresa y dos años después pedirle modificaciones a otra, o bien crear equipos de programadores/as para los distintos proyectos.
En cuanto a costes, se suele argumentar que el SL permite ahorrarse una gran cantidad de dinero en licencias y actualizaciones. Sin embargo, esto es matizable, ya que los costes de despliegue, mantenimiento, modificación, formación, etc, siguen presentes y en algunos casos podrían ser más elevados. Pero las ventajas deberían compensarlos sobradamente.
De todos modos, la alternativa del software libre no es mucho mejor tal como se está llevando a cabo en España, en el que cada comunidad autónoma, ayuntamiento, universidad, comunidad de vecinos, saca una distribución de Linux a cual más redundante, cuando no simplemente caprichosa. En buena parte, el supuesto ahorro de costes de licencias, se pierde por el coste de horas de formación y mantenimiento y en desorientación de los usuarios. Habría que ver qué sale más caro a la larga.
Parece más prudente haber desarrollado una distribución española de referencia y luego que fuera adaptada por las Comunidades Autónomas, proporcionando una base común e intercambiable. Pero para eso haría falta una serie de requisitos que aún no se cumplen.
Y por otra parte, el software libre no soluciona el problema del hardware, que requiere su propio proveedor y esto conlleva un problema, porque la mayoría de fabricantes están atados a contratos con Microsoft que hacen muy complicado evitar la presencia de Windows en las máquinas.
El primer gran error de esta Escuela 2.0 es considerar que la integración de las TIC en educación es un problema de informatización, de poner aparatos. Se sigue el modelo industrial: tomamos un proceso, lo automatizamos con máquinas y ya está.
De este modo, la propuesta de aulas parece estar centrada en el modelo: un alumno/a, con un ordenador, controlado de manera centralizada por el profesor o profesora.
Tal vez pasando páginas de un libro digital como este de SM, y que, dicho sea de paso, es un ejemplo vergonzoso de un material digital informatizado que ojalá no tengasmo que sufrir en las aulas.
En el ejemplo, editorial SM no tiene en cuenta ni el cambio de soporte, ni las posibilidades de interactividad que le ofrece el espacio digital. Consigue que el libro de texto digital sea simplemente aberrante.
Otro de los modelos parece ser el de utilizar una plataforma en línea de e-learning (como el bendito Moodle) para hacer más o menos lo mismo de siempre, incluso dentro de un entorno presencial. Pero si el aula no sirve para otra cosa, para qué llevar al alumnado a la escuela: mejor que se quede en su casa.
Y, por supuesto, no podemos olvidar la Pizarra Digital Interactiva, que es el paradigma de la informatización de las aulas.
¿Es ese el modelo de Escuela que se promueve? ¿Una escuela que vuelve a los modelos de aprendizaje reproductivo propios del siglo XIX y que no aprovecha las oportunidades de aprendizaje?
Otra de las confusiones es la de que usar ordenadores en la escuela es para que los niños y niñas aprendan a manejarlos (eso lo harán en todo caso en las asignaturas correspondientes).
Esta es una idea que cada vez pierde más peso. A medida que aumenta la facilidad de uso gracias a los nuevos conceptos en diseño de interación es cada vez menos necesario "saber informática" en un sentido técnico. En realidad la tendencia que marcan las aplicaciones web es clara: una vez que el usuario o usuaria llega a la página deseada no tiene más que seguir las instrucciones. La formación necesaria no debería llevar más que un par de horas.
Los ordenadores en la escuela se utilizan (o se deberían utilizar) en su carácter de "máquinas multipropósito" para diversas tareas, no necesariamente para aprender a manejarlos o programarlos o dominar un programa al 100% de sus posibilidades.
El problema es la gestión de la información que se maneja mediante estas herramientas. Un buscador nos devuelve cientos de miles de referencias sobre un tema, ¿cómo seleccionar las dos o tres más relevantes? ¿Cómo construir las peticiones para que sean más precisas y nos lleven a los datos deseados? Una herramienta nos permite crear presentaciones: ¿Qué efecto comunicativo consigo usando tal o cual recurso? ¿Cuál es la forma adecuada de presentar mi argumento? Y, ya puestos, ¿Cómo lo elaboro y lo fundamento?
Al margen de lo anterior. Cuando el ordenador es el objeto de estudio legítimo (asignaturas de informática, por ejemplo) lo ideal sería hacerlo siempre sobre software libre, para que el alumnado pueda usarlo sin costes y sin limitaciones legales.
Otra de las confusiones es asumir que para ser "compatible" hay que usar las mismas herramientas y también es falso. Lo que tienen que ser abiertos a toda costa son los formatos de archivo: todavía seguimos todavía enviando cosas en doc, ppt y en xls, o peor: algunas administraciones públicas siguen reclamando o produciendo documentación en formatos no abiertos.
Posiblemente es mucho más importante luchar por la apertura de los formatos, que por la del software.
Respecto a la elección de software (que es el quid de toda la cuestión cuando se trata de ordenadores).
Software que debería ser obligatoriamente libre o código abierto para que sea auditable y mantenible: gestión de alumnos, notas, títulos, administración, comunicaciones, redes sociales, aplicaciones web, etc. En particular, todo aquello que maneje información y procesos críticos y sensibles, así como la infraestructura.
También debería ser libre o de código abierto el software usado como objeto de estudio en las áreas tecnológicas, precisamente por la apertura del código.
Software que como mínimo debería ser gratuito para uso del alumnado: lo que podríamos llamar la mochila digital. Comprendería los programas y documentos necesarios como herramienta para cada alumno o alumna. Incluye programas de ofimática, navegador web, dibujo, o aquellos que sean necesarios para las actividades. Al usuario final, por lo general, no le preocupa que la licencia sea libre, GPL estricta o "blanda": le basta y le sobra con que sea gratuita y que el programa cumpla las expectativas.
Y, por otro lado, las dotaciones de software como herramienta para desarrollar tareas educativas que pone cada escuela en función de sus capacidades, necesidades y objetivos y que debería ser aquel con el que esos objetivos se consigan de la mejor manera posible, de modo que la inversión se vea plenamente justificada porque se obtienen resultados, tanto si es privada (que es cosa suya cómo invierten sus dineros) como si es pública (que es cuestión de todos).
Por si no queda claro, si la opción que mejor cumple estos requisitos es privativa, entonces debería ser la elegida, bajo la rsponsabilidad del profesorado que ha planeado, programado y organizado el proyecto. (Como ejemplo práctico el uso de Mac en las escuelas Grimm para desarrollar proyectos creativos y para los que no hemos encontrado mejores herramientas).
La idea de un aula basada en un puesto informático por alumno o alumna resulta bastante inquietante y desesperanzadora. La clave está en el modelo de escuela que es a partir del que se debería definir el papel que juegan las tecnologías y las dotaciones necesarias.
La idea que subyace es la de "pongamos maquinaria, que algo se hará con ella".
Ahora mismo la Administración está dando palos de ciego porque no sabe qué hacer. Hace algunos años los "colegios modelo" incorporaron dispositivos como los tabletPC, que hoy el mundo tecnológico considera un producto muerto.
En el momento actual, se promete equipar a los alumnos con un netbook, en un momento en el que el mercado está empezando a dar muestras de agotamiento de este tipo de producto. Es demasiado pequeño y falto de potencia para suplir a un ordenador portátil normal (y no digamos ya para manejar proyectos multimedia), y demasiado grande e incómodo comparado con los nuevos dispositivos móviles tipo iPod touch y similares, y lo que pueda venir en un futuro no muy lejano. Es decir, lo que ahora parece razonable dentro de uno o dos años está llamado a ser otro producto en vía muerta.
Además, se producen algunas situaciones cuando menos chocantes: ¿es que no tenemos alumnado chabolista en nuestro sistema educativo? ¿Es que acaso hemos resuelto el acceso de muchas familias a necesidades básicas, no hablemos ya del acceso a Internet? ¿En dónde queda la libertad de las familias para elegir el tipo de herramientas que utilizan sus hijos e hijas en el aprendizaje?
Por tanto, antes de decidir qué tipo de ordenadores vamos a poner, ¿no sería necesario completar estas etapas?:
En el debate software libre - software privativo se maneja mucho el argumento de los costes de las licencias de software y de actualización. Microsoft ha demostrado que puede modificar el precio de acceso a sus programas como quiera, incluso regalarlos, por lo que los costes reales al final pueden no ser tan diferentes.
Sin embargo, no se habla tanto de los costes asociados a la implantación del software y los dispositivos, como pueden ser la formación, el tiempo de práctica y el desarrollo de las actividades.
Las herramientas inadecuadas pueden multiplicar ese coste de forma oculta, al alargar el tiempo de práctica individual del profesorado, o el tiempo de realización de la actividad, un coste que no se contabiliza pero que sin embargo es robado al tiempo docente e influye en el resultado de los procesos.
Parece poco serio invertir en actividades de formación del profesorado en unas herramientas a las que al final nadie les saca partido porque son complejas de manejar o simplemente no tienen una aplicación clara o convincente en la práctica, y que, por otra parte, se consideran certificadas con la asistencia y no con la puesta en marcha de las sugerencias en el aula.
Algunos de los aspectos menos agradables de la situación actual tienen que ver con el abuso de la etiqueta 2.0 como elemento discriminador, la centralidad de las herramientas frente a los procesos y con la sacralización del software libre como única opción éticamente válida.
En cuanto al "doscerismo", destaca un uso muchas veces despreciativo hacia aquello que "no es 2.0". La web siempre ha sido social y colaborativa, desde el primer día. El protocolo http, la base de la web, surgió por la necesidad de compartir. Hoy parece que si no eres 2.0 eres egoísta y anticuado y hemos visto críticas a eventos y reuniones que, por lo visto, no eran lo suficientemente 2.0 como para ser dignas de tener en consideración. Pero ¿qué es 2.0? ¿Alguien lo sabe? Sí, es cierto que las nuevas herramientas que van surgiendo hacen más sencillo para las personas utilizarlas y poner y buscar sus contenidos en Internet.
Por otra parte, parece que la etiqueta "2.0" tuviese un efecto mágica, de convertir en innovador o moderno todo aquello a lo que se le aplica: escuela 2.0, profesorado 2.0 y un largo etcétera 2.0.
El "herramientismo" es poner las herramientas antes que los procesos. En educación se refleja muy claramente por la típica expresión "posibilidades educativas de la herramienta X", en las cuales a veces podemos ver cómo se fuerzan las actividades para que la herramienta encaje, sin tener en cuenta apenas los objetivos del proceso de aprendizaje.
Deberíamos tender a plantear procesos de aprendizaje y cómo pueden ser potenciados y con qué herramientas TIC, poniendo el acento en lo que realmente es importante: de qué manera el aprendizaje de cada alumno o alumna se ve enriquecido por la incorporación de metodologías que pueden, o no, incluir un soporte tecnológico.
Finalmente, la sacralización del software libre como opción ética. Es como poco una exageración. Hacer que un software sea libre es una opción ética de un programador o un equipo. Para el usuario, optar por el software libre tiene un aspecto mucho más práctico, pero ¿es éticamente correcto usar software libre si sé que no voy a aportar nada o hacerlo por la egoísta razón de que sale gratis?.
Es más, si nos ponemos a ello, podemos cuestionar la relación que muchos establecen entre software libre y la web 2.0, cuyo software es en muchos casos privativo (caso del algoritmo de Google por ejemplo).
Otra cuestión distinta es que si estoy en posición de determinar el software que deben adquirir otras personas, lo correcto sea optar por alternativas libres, cuyo uso no suponga una carga para ellas y utilizar formatos abiertos para que puedan elegir con mayor libertad sus herramientas.
No vemos nada claro el futuro de la Escuela 2.0. Probablemente uno de sus mayores logros será quemar a una buena parte del profesorado al respecto la integración de las tecnologías en las aulas, bien por la sensación de que "para hacer lo mismo no teníamos que cambiarlo todo", bien por las dificultades prácticas cotidianas que va a suponer gracias a la elección de un modelo inadecuado, o bien por la inexistencia de un modelo de Escuela que de sentido a este plan 2.0.
Con todo, somos optimistas, el hecho de que Proyecto Grimm y otras iniciativas hayan sobrevivido a los diversos planes, cambios de sistema educativo, vaivenes administrativos, pruebas de modelos de integración TIC y otros movimientos, algo querrá decir.
1) En el SL, los autores ceden altruístamente algunos de los derechos que poseen sobre sus programas:
Eso se traduce en cuatro libertades para los usuarios:
2) Hay un elemento un tanto perturbador en el modelo de negocio del software libre: el programador ofrece al usuario la libertad para acceder al código del software, pero el negocio se basa en que el usuario no ejerza personalmente esa libertad.
Manel Rives opinó (12-12-2009, 10:26)
el netbook, el gobierno, y el planteamiento educativo en el futuro de la educación
Hay un aspecto de los netbook que personalmente me molesta en educación. Y es su manifiesta incapacidad de trabajar a nivel audiovisual.
Si ya de por si me parece un dispositivo que queda muy muy muy corto, en cuanto se contempla la posibilidad de desarrollar experiencias audiovisuales, queda patente su nulidad.
estamos en la era de Youtube, el iPhone y el HD y al alumnado les seguimos enseñanado con en el siglo XIX: texto, texto y más texto, y lo peor es que las administraciones piensan que el modelo debe ser ese.
Y el texto es importante pero no es la única carta de la baraja de la educación.
En cuanto a Microsoft, es evidente que mantiene una posición "muy cómoda" en cuanto se compara con otras posibilidades a la hor ade hablar de tú a tú con la administración, por no decir que la administración ya rechaza de plano muchas otras alternativas que no pasen por Redmond (y a los hechos en los últimos 10 años con todas las políticas llevadas a acabo por la administración central y autonómicas, Red.es es un penoso ejemplo de ello).
Y finalmente está el hecho de que se sigue pensando que el docente o la escuela no DEBEN decidir este tipo de cuestiones, primero porque no se puede vender políticamente los hechos logrados, segundo porque es la plebe y quien sabe de estas cosas son los Asesores, secretarios generales, viceministros y cualquier otro puesto de alcance donde uno se cree que es el maná y el resto el pobre e ignorante pueblo.
Y para terminar, el software libre que en algunos lugares de España se está imponiendo por ley como única opción a usar, creo que no puede haber más lamentable asociación. Lo graciosos del asunto es que el próximo congreso de "Autonomía de Centros y éxito educativo" se realizará en Andalucía… alucinante en cuanto a alas TIC.
blog de nuevas tecnologías del CEIP Sigüeiro
Ramon dijo (12-12-2009, 13:01)
Profes aburridos y quemados una vez más
Fran muy buen análisis y valoración equilibrada sobre todo esto. Enhorabuena por tu aportación.
A mí lo que más me preocupa es la cantidad de recursos desperdiciados y la cantidad de gente que se va a quemar o que se va a quedar por el camino en vez de llegar a un uso creativo e integrador de las NNTT en las aulas.
Se ha empezado la casa por el tejado y eligiendo herramientas pobres. Pónganse UP (Ultra-Portátiles los llaman) en manos de cada niño primero y luego formemos al profesorado a toda pastilla como sea para que no se diga que.... Lo mismo si esto no "rula" la culpa la tendremos los profesores, para variar.... el tamaño de los dislates llegará hasta ahí, me temo.
En cuanto al trabajo en el aula son los equipos de profesores los que tenían que elegir las herramientas de software y hardware y no que estas le vengan impuestas y encima basadas en netbooks que aparte de texto poco más van a poder mover como dice Manel en el post anterior. Otra cosa es el tema administrativo, ahí el tema del SL es la mejor solución, pero para trabajar creativamente con los niños y usando TICs...un netbook y SL... como que no.
Llevamos en mi colegio y en P. Grimm más de 10 años usando buenas y sanas herramientas TIC, y a nosotros nos han dado resultados estupendos desde el punto de vista integrador y creativo. El que hayan sido macs no es casualidad, fue una libre elección por nuestra parte una vez conocimos su SO y sus aplicaciones. Y fue una elección dura, difícil y a contracorriente lo que le da un mayor valor y sin apenas apoyo administrativo. Todos empezamos con pcs y windows, pero luego elegimos pese a lo minoritario del tema. Y siempre quisiera poder elegir como profesor: no tengo problema en usar una herramienta bajo WIN o bajo LINUX si la encuentro más útil. Somos educadores antes que macqueros o peceros o linuxeros. Por eso nos asombra que nos impongan cualquier herramienta por el hecho de ser más barata o por el hecho de ser teóricamente "libre". Trabajar con lo que nos llega ahora como que es un poco descorazonador.
Me siento -como siempre- víctima colateral de las grandes decisiones que se toman muy deprisa y sin valorar bien las cosas y me temo que buscando poco más que popularidad o clientela votante.
Enrique opinó (13-12-2009, 23:31)
Aburrimiento.
Totalmente de acuerdo Fran. ¡Cómo escribes Se ha terminado el Modulo I de formación y sólo han aprendido a abrir unas carpetas con guadalinex. Temiendo estamos la llegada de enero con los portátiles para el alumnado. Ya veo las quejas de algunas familias: ¡el maestro no utiliza el ordenador en clase! ¿Este maestro o maestra de qué va que no hace utilizar el ordenador a mi hijo/a? .... En fin y toda la casuística que os podáis imaginar por parte del alumnado, familias y propio profesorado.
¿Qué formación? ¿Esta formación de cuatro sesiones nos hace maestros 2.0? Maestros creativos, innovadores..... Ya lo dice hoy nuestra Consejera de Educación: nos tienen, al profesorado, que "reeducar" (ElMundo,Andalucia). Reeducar o aborregar ¡ madre del amor hermoso !
Y aquí nadie dice nada.
¿Qué quiere decir Autonomía de los Centros? Expresión que aparece en todas las disposiciones legislativas, y que está vacía de cualquier significado en la práctica, pero dónde está esa autonomía.
Pero como de lo que se trata es que hablen en Telediario, la foto oficial y aparecer en los boletines oficiales, pues nada. Los unos y los otros da igual (los políticos).
Algunos seguiremos a nuestro ritmo, ya está bien de modas. Seguiremos utilizando las herramientas multimedia (las que queramos) como un excelente recurso educativo. Dentro de un par de años pues vendrá una bicicleta para cada alumno o una bombilla o una motocicleta solar, ¡ yo que se!
Estos se creen lo que decía la exministra Calvo "el dinero público no es de nadie".
Gracias, Fran por tus aportaciones.
También a Ramón y Manel.
ignacio opinó (16-12-2009, 22:30)
Comenzó la guerra... de nuevo,
"El ordenador de Zapatero puede provocar miopía"
Y mientras tanto, a seguir dando bandazos con humo de fondo...
http://experienciasmusicalesyotras.blogspot.com/2009/12/cultural-artistico-y-deportivo.html
La democracia no se aprende en el Parlamento, sino en casa. Ser demócrata no es una actitud política, es una actitud ante la vida
Montserrat Roig
Colegios, grupos de trabajo, personas y organizaciones vinculadas a Proyecto Grimm. En orden alfabético.
Recibiremos tus propuestas de enlaces medainte de del.icio.us con la etiqueta for:proyectogrimm. Gracias.
Pincha en una de las palabras clave para ver los artículos relacionados con ella. Cuanto más grande es la palabra, más artículos.