Jornada: Educación, innovación y sociedad en el siglo XXI

Interesante sesión organizada por la Universidad de Vigo La Cátedra Fundación CaixaGalicia de la Universidad de Vigo organizó una Jornada con el título “Educación, innovación y sociedad en el siglo XXI” muy atractiva por el perfil de los tres ponentes: Mariano Fernández Enguita, Jurjo Torres y Jordi Adell. Tuvo lugar el pasado jueves, 4 de octubre.

Lo siguiente es un resumen de las ideas más interesantes recogidas durante la jornada. Al final, una pequeña reflexión sobre lo escuchado.

Desafíos de la Escuela en el siglo XXI

La primera intervención fue la de Mariano Fernández Enguita. Describió la sociedad globalizada actual, en contraste con las sociedades preindustriales e industrial, en términos de la velocidad del cambio tecnológico y social, la organización del trabajo o las relaciones de poder.

Vivimos en una era global, informacional y transformacional. Los cambios sociales y tecnológicos se producen en períodos tan cortos que son percibidos durante la vida de los individuos: el mundo es distinto ahora de cuando éramos niños y se hace distinto cada pocos años. La cantidad de conocimiento circulante es inabarcable, por lo que la Escuela simplemente no puede aspirar a enseñarlo todo, debe capacitar para que los individuos puedan gestionar la inmensa cantidad de conocimiento e información disponible.

Hay una serie de orientaciones sobre cómo debería evolucionar la Escuela:

  • Tenemos que pasar de pensar en términos de sistema escolar, a pensar en centros. Los centros se adaptan más fácilmente a la realidad en la que se encuentran situados.
  • Orientarnos al trabajo en equipo: no sólo en el ámbito local, sino también global.
  • Las escuela como sistema: flexibilidad, adaptación al entorno.
  • Pasar de ser santuario a buscar sinergias: apertura. Lo que la escuela necesita para educar está fuera de ella, tiene que colaborar con su entorno, con otros servicios y entidades educativas.
  • Pasar de ser organización a ser red: cooperación.
  • Pasar de planificación a responsabilidad: dinamización. Las escuelas son las que deciden. El papel de la política educativa ha de ser proporcionar los medios y crear las condiciones para que se produzca esa decisión. Hay que abandonar los planteamientos “de arriba abajo” y favorecer un funcionamiento más horizontal.
  • Desarrollar la reflexividad, que se concreta en proyectos de centro.
  • Pasar del profesionalismo a profesionalidad: compromiso. Compromiso con el objetivo de la educación.

Justicia curricular como compromiso democrático en las sociedades informacionales y del conocimiento

La segunda intervención estuvo a cargo de Jurjo Torres. Incidió en alguans de las ideas expuestas en la conferencia de Fernández Enguita: el exceso de conocimiento, de información, hace que la escuela deba pasar de transmitir conocimientos, a enseñar a aprender, analizar, buscar, seleccionar, juzgar, reconocer la manipulación” para que los alumnos y alumnas sean capaces de moverse en esta sociedad globalizada y cambiante.

Desarrollar una visión crítica de la sociedad “es duro, pero liberador”.

Sabemos que el fracaso escolar no es debido a las condiciones personales, sino a la propia organización del sistema educativo. Los alumnos y alumnas no encajan en él porque no les resulta valioso el llamado “conocimiento académico”: no sirve en el “mundo real”.

Jurjo Torres llamó la atención sobre una larga serie de lo que denomina “intervenciones curriculares inadecuadas”:

  • Segregación basada en el sexo, la clase social, etnia o capacidades, que sólo sirve como reproducción de las segregaciones sociales y para la privación de oportunidades.
  • Exclusión de culturas silenciadas, existen muchos colectivos ausentes del sistema educativo. No se habla de ellos.
  • Desconexión debida a la asignaturización y el fracaso de “El día de…” como forma de introducir lo que está fuera de la escuela. Dificulta la comprensión de la realidad, que es global y no fragmentada, pero además genera una competición por los recursos educativos (horarios, espacios, etc.)
  • Tergiversaciones no intencionadas, como la “naturalización”, en el sentido de hacer “normales” o “naturales” ciertas cosas.
  • Psicologización, en tanto considerar al individuo aislado de su entorno y sus condicionantes.
  • Paternalismo o pseudotolerancia: hablar desde la escuela en una posición de autoridad.
  • Tratamiento “Benetton” de los problemas: tratar sólo el aspecto emocional de los problemas, pero sin entrar en el análisis de las causas o de las soluciones.
  • Infantilización: demasiados dibujos (“waltdisneyzación”) y pocas fotografías dificultan la comprensión de la realidad.
  • Currículum de turistas basado en estereotipos.
  • Presentismo: tratar los temas sin hablar de su historia, dando la idea de que la historia no se puede transformar porque no enseñamos que las cosas han sido distintas y han cambiado.

Desafíos educativos del siglo XXI: las nuevas TIC aplicadas a la educación.

La tercera y última conferencia fue la de Jordi Adell y en ella habló de las “nuevas” TIC y los planteamientos educativos relacionados con ellas.

Comenzó comentando el ejemplo del CEIP San Walabonso, la experiencia de una clase de primaria que descubrió que la wikipedia no hablaba de su pueblo (Niebla, en Huelva) y decidió hacer algo al respecto.

La charla de Adell giró en torno a varias “ideas poderosas”, aunque bien conocidas:

  • Los bits frente a los átomos. Los bits son baratos, rápidos y fáciles de reproducir.
  • La idea de la convergencia digital (digital hub), la información de diversos tipos que converge en un único soporte.
  • Cambios sociales y económicos relacionados con las digitalización y la incapacidad de los antiguos poderes para adaptarse a las nuevas situaciones.
  • La reputación de la fuente como forma de medir el valor de la información en Internet (por ejemplo, el PageRank de Google)
  • La larga cola, es decir, el hecho de la distribución digital nos permite gestionar miles o millones de productos diferentes, con independencia de su demanda.
  • La capacidad de las TIC para romper modelos tradicionales.

En un segundo momento habló de la distinción entre nativos e inmigrantes digitales, con la diferencia del estilo cognitivo, sobrestimulación, interactividad, multitarea, multicanal, contacto, juego en serio, multimedia.

El desafío educativo es.. Educar a una generación diferente para un mundo diferente.

Una reflexión al hilo de lo escuchado en la Jornada

Fueron cuatro horas y media de jornada realmente valiosas. Tener la oportunidad de escuchar en directo estas conferencias era algo que no había que desaprovechar.

En especial, la de Mariano Fernández Enguita. Consiguió exponer de una forma muy clara y organizada una visión del papel de la escuela en este momento histórico. y unas orientaciones precisas de cómo ir desarrollando ese papel. Tanto es así, que podrían servir como “test” para evaluar la adaptación de un proyecto educativo a los desafíos del siglo XXI.

La intervención de Jurjo Torres quedó muy bien engarzada con la anterior. Si bien la de Fernández Enguita hacía referencia a la Escuela como institución y su organización, la de Torres se centró en los cambios curriculares y metodológicos que deberíamos afrontar.

La charla de Jordi Adell me resultó algo más floja. Creo que le faltó cierta “enjundia pedagógica” y que le sobraron ciertos temas tópicos (y marketoides) de la “web 2.0”, aunque creo que no llegó a utilizar el término. Creo que se hubiera podido sugerir más acerca de las implicaciones en el ámbito de la escuela, de las que sí habló algo más en la sesión de preguntas del público que tuvo lugar al final de las tres intervenciones.

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